XXX Domingo del Tiempo Ordinario (B) : Moniciones

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

CICLO B

Jer 31, 7-9 / Sal 126 (125) / Hb 5, 1-6 // Mc 10, 46-52

«Tú eres sacerdote para la eternidad, a la manera de Melquisedec» (Hb 5, 6b)

TIEPOLO, Giovanni Battista
Melchizedek and Abraham Meeting at the Altar
c. 1720
Crayon and pen and wash, 370 x 510 mm
Art Institute, Chicago

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos, hermanos a esta celebración de la Eucaristía. Hoy adoraremos el misterio de nuestro Dios manifestado en Cristo, nuestro sumo sacerdote y de quién nos procede todo bien.

Llenos de gozo en el Señor, celebremos este XXX Domingo del Tiempo Ordinario.

MONICIÓN A LA LITURGIA DE LA PALABRA

La Palabra de Dios nos llena de esperanza, nos sustenta y enciende nuestro corazón en amor de Dios. Hoy, en la Palabra que escucharemos veremos cómo Cristo se constituye en nuestro más excelente sacerdote y, por tanto, nos permite ver con los ojos de la fe.

Abiertos a la acción del Espíritu de Dios, recibamos las palabras de nuestro Dios.

ORACIÓN DE LOS FIELES

R/. Tú, Sacerdote perfecto, escúchanos.

1) Que tu Iglesia, unida a tu acción sacerdotal, no deje de ofrecerte las primicias de los hombres animados por el espíritu de la Caridad.

2) Que aquellos que han sido desplazados de sus tierras, reciban tu mensaje de esperanza y sean sostenidos por tu mano providente.

3) Que aquellos que han sido consagrados por la profesión de los consejos evangélicos continúen en fidelidad el camino al que los llamas, siendo coherentes con la Buena Nueva y la herencia de los santos.

4) Tú que abres los ojos de los ciegos, abre nuestros ojos para que podamos dar testimonio fiel de la belleza y bondad que de ti hemos contemplado.

5) Oración por las intenciones de la comunidad en particular.

MONICIÓN AL OFERTORIO

En el ofertorio, la Iglesia presenta sus dones, lo mejor del trabajo del hombre para que sean transformados en lo mejor del amor de Dios: el Cuerpo y la Sangre del Señor. Entreguemos lo más preciado de nuestro corazón y trabajo, para que sean colmados de la acción santificadora de Cristo. Hagamos nuestra ofrenda.

MONICIÓN A LA COMUNIÓN

Según el Rito de Melquisedec, el sacerdote ofrendaba pan y vino; con Cristo, la Iglesia ofrece a Cristo mismo como sacrificio santo y puro. Que al pasar a comulgar renovemos nuestro deseo de servicio y veamos nuestra vida bajo la luz el Señor. Pasemos a comulgar.

======================

Descargue estas moniciones en versión imprimible 30 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (B)

======================

Kiononía san Ignacio

Anuncios
Categorías: Moniciones | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: