II Domingo de Adviento (A) 2016 : Moniciones

II DOMINGO DE ADVIENTO

CICLO A – 2016

Is 11, 1-10 / Sal 71 / Rm 15, 4-9 //Mt 3, 1-12

Todas esas escrituras proféticas se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que, perseverando y teniendo el consuelo de las Escrituras, no nos falte la esperanza.” (Rm 15, 4)

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos hermanos a la celebración de este II Domingo de Adviento. Continuamos en actitud de espera, de oración y penitencia gozosa. Que al acercarnos a este altar, abramos nuestro corazón a la Palabra de Dios y su presencia en nuestras vidas y en nuestros hermanos.

Llenos de esperanza en el Dios que se acerca a nosotros, iniciemos nuestra celebración.

MONICIÓN PARA ENCENDER EL SEGUNDO CIRIO DE LA CORONA DE ADVIENTO

El adviento es un camino de encuentro con el Señor: nosotros vamos hacia Él, por ello nos preparamos con la oración, la escucha de la Palabra de Dios y la celebración de los sacramentos; pero también Dios viene a nuestro encuentro derramando sobre nosotros su misericordia.

Al encender esta segunda luz, pidamos al Señor que ilumine las tinieblas de nuestro corazón, para gozar de la dicha de su presencia en nuestras vidas.

MONICIÓN A LA LITURGIA DE LA PALABRA

Una voz clama en el desierto, preparad los caminos del Señor”. Esta será una de las invitaciones que nos hace san Mateo en el Evangelio de hoy, la cual referimos a san Juan el Bautista; sin embargo, esa también es nuestra tarea. Una tarea ardua, pero en la cual, como nos lo señala el profeta Isaías, contamos con el auxilio del Espíritu de Dios y nuestra esperanza.

Encendidos en el fuego del Señor que viene, escuchemos su divina Palabra.

ORACIÓN DE LOS FIELES

R/. Ven, Señor Jesús

1) Por tu Iglesia, para que, movida por los dones y frutos de tu Espíritu Santo, sea signo fiel de tu presencia en el mundo y voz de esperanza para quienes buscan tu rostro.

2) Por nuestro planeta, para que sostenido por tu gracia, siga manifestando tu obra salvadora y nosotros, con decisión firme, custodiemos los bienes de nuestra casa común.

3) Por nuestros hermanos que, al modo de la familia de Nazaret, se ven obligados a desplazarse de sus tierras y buscar refugio en otros lugares; para que tú los sostengas con tu providencia y animes su fe para que sean parte en tu obra de salvación.

4) Por nosotros aquí reunidos, que acabamos de encender el segundo cirio del Adviento; para que con la fuerza de tu Palabra y la oración, renovemos nuestra decisión por ti y seamos dignos de cantar tus alabanzas en el pesebre del cielo.

MONICIÓN AL OFERTORIO

Nos ha dicho san Pablo: “acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios”. Que al presentar nuestros dones en el altar, sembremos en nuestros corazones un espíritu de acogida que abra nuestras vidas a los hermanos y los dones con que nos hablas, Señor, en nuestra historia. Por tu bondad, acoge, nuestras ofrendas.

MONICIÓN A LA COMUNIÓN

San Juan el Bautista, anunció a quien bautizaría con fuego; ahora, en el altar se halla aquel que nos ha sido prometido por los profetas, la expresión más grande del amor del Padre. movidos por el Espíritu de Dios y llenos de amor por él, pasemos a comulgar para vivir con intensidad este Adviento.

===================

Descargue estas moniciones en versión imprimible dando click aquí

===================

::::::::::::::::REFLEXIÓN::::::::::::::::

Al continuar con nuestro camino del Adviento nos encontramos con una figura importante para la vida cristiana: San Juan el Bautista. Su palabra profética es directa y, por tanto, dura y amable.

Dura, porque nos muestra que el camino del Señor es recto, por lo que es necesario disponer nuestros pies con todas las armas de la fe: ayuno, oración, meditación de la Palabra. Amable, porque, al evitar los rodeos, pone nuestros ojos en Aquel que es nuestra dicha, el esperado de las naciones y quien nos concederá la mayor ternura del Padre: el Espíritu Santo. ¿No es acaso el vivir en el corazón mismo de la Trinidad nuestra mayor dulzura? A veces nos cuesta, ¿no? Pero justamente, el Adviento es una invitación a mantener este propósito, no con la dureza de un deber frío, sino con el gozo de haber encontrado lo mejor, como lo sugiere san Pablo en su carta a los Romanos que escucharemos.

Esta es nuestra esperanza, por eso, enderecemos nuestros caminos para el Señor que ya llega y unamos nuestro corazón en oración con María y José para que seamos pesebres vivos donde Cristo ilumine nuestra realidad.

cropped-image21.jpg

Anuncios
Categorías: Moniciones | Etiquetas: , , , | 1 comentario

Navegador de artículos

Un pensamiento en “II Domingo de Adviento (A) 2016 : Moniciones

  1. Pingback: Diciembre 2016 | Monicionista litúrgico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: