Fiesta del Bautismo del Señor

Ciclo C – 2019

Is 42, 1-4. 6-7 / Sal 104 (103) / Hch 10, 34-38 // Lc 3, 15-16. 21-22

«Este es mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien tengo mi complacencia».

Hand in the font

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Monición de Entrada

Bienvenidos todos a la celebración de la Eucaristía. Celebramos hoy la fiesta del bautismo del Señor, con la cual ponemos fin al tiempo de la Navidad.

Celebrar el bautismo del Señor no es sólo quedarse contemplando una obra pictórica o un relato; es poner nuestro pensamiento y sentimientos en ese suceso que también nos ha marcado a nosotros: nuestro propio bautismo, el cual nos introduce en la vida de Cristo y, lo cual, nos hace responsables de nuestro llamado a la santidad y a la predilección de Dios y por Dios.

Llenos de la dicha de sabernos acompañados por el Espíritu de Dios, iniciemos nuestra acción de gracias.

Monición a la Liturgia de la Palabra

¿Qué es ser bautizado? ¿Qué implicaciones tiene este sacramento para mi vida? La Palabra de Dios nos interpela y nos hace saber que ante todo el bautizado debe reproducir los mismos sentimientos de Jesús, los cuales en la primera lectura los escucharemos atentamente; por otra parte, es comprometerse en hacer presente el reinado de Dios en el mundo en que vivimos teniendo como precedente una confianza maravillosa: así como Cristo, por el Espíritu Santo, gozamos del amor desbordado de nuestro Dios y Padre.

Escuchemos atentos la Palabra de Dios para reanimar nuestra alegría bautismal.

Oración de los Fieles

R/.  Bautízanos con tu Espíritu, Señor.

1) Por la Iglesia, comunidad de bautizados, para que reunidos como una sola familia, demos testimonio al mundo del poder de tu amor y la alegría de la conversión sincera.

2) Por nuestros hermanos que se disponen a recibir la gracia del bautismo o la confirmación, para que el dinamismo de tu Espíritu los impulse a la santidad y colaborar con tu reinado.

3) Por nuestros hermanos que sufren la enfermedad, la soledad, la persecución por su bautismo, para que sean sostenidos por tu ternura y gocen en la esperanza de tu predilección.

4) Por el ministro que nos otorgó la gracia del bautismo y por nuestros padrinos, para que los mires, Señor, con misericordia y gocen de la dicha de tu salvación.

5) Por nuestra comunidad de fe, para que sobre la pila bautismal, la mesa de la eucaristía y el altar de la Palabra cimiente su peregrinar en la fe en el firme amor del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Monición al Ofertorio

Como Cristo, quien se ofreció al Padre por el Espíritu mediante las aguas del bautismo de Juan, presentemos nuestro ser en el altar de la Eucaristía para que nuestras angustias, penas y trabajos sean fortalecidos por el amor sin igual de nuestro Dios.

Hagamos nuestra ofrenda.

Monición a la Comunión

Acerquémonos al altar de Cristo, el Hijo predilecto del Padre, quien se nos da por completo para acercarnos a Dios y sembrar en nuestro corazón el don de la paz. Pasemos a comulgar.