III Domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo A – 2020

Domingo de la Palabra de Dios

Is 8, 23b-9, 3 / Sal 27 (26) / 1Co 1, 10-13. 17 // Mt 4, 12-23

«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.». (Is 9, 1)

Monición de Entrada

Celebramos, hermanos, por invitación del Papa Francisco, el domingo de la Palabra de Dios; sean pues bienvenidos a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía. La Biblia no es un libro decorativo en la Iglesia. De ella bebemos para seguir a Cristo, para ser iluminados con su presencia.

Agradecidos por la riqueza de la Palabra de Dios y por el amor que no es comunicado por medio de ella, iniciemos nuestra celebración.

Monición a la Liturgia de la Palabra

La Palabra de Dios es luz para los creyentes. Ella es invitación a reconocer el rostro de la Trinidad, de la Iglesia y de nosotros como discípulos del Resucitado. Celebrar la Sagrada con la Liturgia de la Palabra, es unirnos en la comunión de los santos a todos los que, escuchando la voz de Dios, han dado fruto de santidad.

Atendamos, pues, al Dios que nos llama a su testimonio.

Oración de los Fieles

R/. Ilumínanos, Señor, con tu Palabra.

1) Por la Iglesia, para que, poniendo tu Palabra en el centro de sus sueños y proyectos, siembre las semillas del Verbo en todos los hombres del mundo.

2) Por nuestros gobernantes, para que, recibiendo la invitación que brota de tu Palabra a la búsqueda de la justicia, lo hagan con buena voluntad.

3) Por nuestros hermanos enfermos, para que, orando con la Palabra de Dios, reconozcan en la bondad del Señor, su fuerza y santidad.

4) Por nuestros hermanos que trabajan por estudiar, difundir y comunicar la Palabra de Dios, para que sean sostenidos por la fuerza del Espíritu Santo.

5) Por nuestra comunidad de fe, para que iluminada por la Palabra de Cristo, sea escuela de oración, fraternidad de discernimiento y familia de salvación que comunique a todos la luz del resucitado.

Monición al Ofertorio

La Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía constituyen la unidad que da vida y fortaleza a la vida cristiana. Los discípulos siguieron a Cristo porque confiaban en su Palabra. Que, al ofrecer el Pan y el vino, pidamos al Espíritu de Dios por la unidad de todos los cristianos, pero también para que nuestra mente y corazón se unan a la Palabra de Dios y seamos ofrendas agradables a Dios.

Hagamos nuestra ofrenda.

Monición a la Comunión

Comulguemos con Cristo, es decir, unamos nuestra vida a su Cuerpo, su Sangre y su Palabra. Que al pasar al altar decidamos buscarlo con intensidad en nuestra Biblia, en nuestra familia e historia. Como hermanos, pasemos a comulgar con el Verbo de Dios.

Biblia 1

Imagen tomada de: <https://es.freeimages.com/photo/bible-1-1551661&gt;

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Ver el Motu Proprio del Papa Francisco, Aperuit illis. Con el cual se instituye el Domingo de la Palabra de Dios. <https://es.zenit.org/articles/motu-proprio-el-papa-francisco-instituye-el-domingo-de-la-palabra-de-dios/>

Este domingo también es una invitación a leer y meditar la Constitución Dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II y enriquecer nuestra relación con la Palabra de DIos. <http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html>